Últimos descubrimientos sobre el Periquito de El Oro


Dr. David Waugh

Director, Loro Parque Fundación


El Periquito de El Oro (Pyrrhura orcesi) es un psitácido en peligro de extinción en el sur-oeste de Ecuador (provincias de Cañar, Azuay, El Oro, Loja), con una distribución geográfica de menos de 750km2 en la vertiente occidental de los Andes, y una población reducida posiblemente con menos de 1000 individuos, debido principalmente a la pérdida de su hábitat forestal. Habita el bosque tropical muy húmedo, principalmente entre los 800 y 1.200 m, y tolera poco la fragmentación del hábitat. Desde 2001, LPF ha apoyado actividades para ayudar a la conservación de esta especie, principalmente en las 1.550 hectáreas de la Reserva Buenaventura (de la ONG ecuatoriana Fundación Jocotoco) en un solo valle del mismo nombre. Este trabajo previo ha dado una estimación de la población de 170-180 individuos en la Reserva Buenaventura y las zonas inmediatamente adyacentes. El proyecto también ha incluido la investigación sobre la reproducción, la instalación y el registro/señalización de nidos artificiales, la restauración del hábitat, la extensión a la reserva, y la educación ambiental con las comunidades locales.

Para evaluar el estado general y las amenazas a la especie, el proyecto debe ahora identificar otras sub-poblaciones, e investigar el grado de flujo genético entre ellas, e identificar cualquier posible problema genético. A tal fin, LPF está financiando una colaboración por el Dr. Martin Schaefer, de la Universidad de Friburgo y César Garzón, Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales. El trabajo previo en Buenaventura descubrió que los periquitos crían de manera cooperativa, pero también encontró sospechas de la endogamia. El censo se lleva a cabo en las provincias dentro del territorio geográfico conocido, y al final de agosto de 2009 diez sitios se habían estudiado de forma sistemática, con los detalles de los bosques registrados, así como el grado en que el bosque se ve afectado por las diversas actividades humanas. Las visitas a los sitios continúan, y la tabla muestra lo que ha sido registrado hasta ahora.

Sitio P cuenta con la mayor sub-población encontrada hasta ahora y, con amplios bosques que aún permanecen allí, el número estimado de periquitos en el sitio podría ser el doble. Debido a la proximidad de este sitio a Buenaventura (ambos en la provincia de El Oro), tiene importancia para medir el flujo genético entre sub-poblaciones, y su bosque remanente importante, requiere protección. Aunque las visitas se llevarán a cabo a sitios adicionales, por la información disponible hasta el momento parece que la Provincia de El Oro es el refugio para el periquito del mismo nombre.

En paralelo al estudio del tamaño de la población y el estado de los bosques, la investigación genética ha estado en progreso. El análisis de ADN de muestras de sangre se utiliza para determinar el flujo genético en la población, así como el grado de endogamia y la pérdida potencial de la diversidad gen�tica dentro de las sub-poblaciones restantes de esta especie. Otra amenaza a largo plazo podría ser la reducción de la diversidad genética en poblaciones aisladas, y la interrupción del flujo de genes debido a la fragmentación del hábitat. Ambas amenazas pueden ser más graves debido al sistema de reproducción comunal del Periquito de El Oro, en el cual pocos individuos se reproducen cada año, y donde los ejemplares estrechamente relacionados podr�an reproducirse entre ellos mismos.

El estudio genético hasta la fecha se ha concentrado en la Reserva Buenaventura, con la captura de los periquitos que reproducen en los nidos artificiales, con la observación directa de los comportamientos y también por medio de cámaras instaladas en los nidos. En 2009, 70 ejemplares (adultos y pichones) fueron marcados individualmente y muestras de sangre de 67 individuos fueron tomadas para el análisis genético. La observación del comportamiento social (por ejemplo, la contribución individual a la incubación y alimentación de los pichones) se llevaron a cabo con la ayuda de cámaras en nidos de 12 grupos diferentes. El primer análisis genético demuestra una estructura con predominancia de machos en los grupos (con tres o más ejemplares), es decir, que estos grupos siempre están compuestos por una sola hembra y dos machos o más. Las observaciones de campo, en combinación con análisis genéticos, han demostrado que los machos como las hembras incuban los huevos. Hasta ahora, 11 microsatélites polimórficos han sido identificados, y el análisis en curso es para determinar si son lo suficientemente polimórficos para el análisis de la paternidad. (Un microsatélite es una región dentro del ADN donde secuencias cortas de dicho ADN se repiten una tras otra. Los microsatélites son muy variables, o polimórficos).

Quince de los 52 nidos artificiales fueron ocupados en la temporada de cría 2009 (en 2007, 13 de los 54 nidos fueron ocupadas por los periquitos con un total de 19 crías producidas). Diez de los grupos criaron con éxito, tres de ellos sólo en el segundo intento, y 26 pichones se supone que han sobrevivido, pero fracas� el intento de criar de los dos grupos restantes. Seis crías se murieron debido a la humedad en los nidos artificiales, pero el análisis genético de los huevos y pichones muertos también mostrará si la mortalidad podría ser causada también por los efectos de la endogamia. Otras dos nidadas se perdieron por un depredador sin definir y por robo. Ninguno de los pichones mostró malformaciones visibles. Los investigadores no saben de ningún grupo dentro de la Reserva Buenaventura que aún crían en cavidades naturales, aunque no puede excluirse que algunos grupos fuera de la reserva aún siguen utilizando las cavidades naturales. Cuatro de los grupos criaron en la parte norte de la reserva separados por una distancia de unos 12 km línea recta desde el sur por un amplio valle de menor altitud y menos adecuado para P. orcesi. El análisis demuestra que el flujo genético es limitado entre las sub-poblaciones del norte y del sur separadas sólo por este pequeño valle, y en el largo plazo, esto podría conducir a una alta tasa de endogamia, si poco o nada de intercambio genético existe entre Buenaventura y otras poblaciones. Una sola hembra resultó ser genéticamente distinta de todos los demás ejemplares en Buenaventura, y muy probablemente se haya dispersado desde otro sitio a la Reserva Buenaventura. Este resultado sugiere que la dispersión a larga distancia se produce entre las poblaciones, pero es un evento raro. Ya sea que las hembras se dispersan y por lo tanto sufren un mayor riesgo de depredación es aún desconocido. La relativa escasez de hembras, como lo demuestra la ración desequilibrada de sexos de los adultos en Buenaventura, indica que pocos ejemplares están disponibles para el apareamiento. Este puede ser uno de los factores clave para explicar el sistema de cría cooperativa de esta especie. El análisis genético indica también que la población en le Reserva Buenaventura tiene efecto de cuello de botella, de lo que podría ser debido a la inmensa tala de bosques en esta región entre 1950 y 1990


Un grupo pequeño de Periquitos de El Oro, con dos ejemplares acicalándose mutuamente. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


Los investigadores sacan una pequeña mustra de sangre para el análisis de ADN. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


El bosque montano húmedo de la Reserva Buienaventura. Autor: J. Hison


Cortes hechos en las plumas de la cola del periquito para facilitar la identificación del ejemplar. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


Un investigador realiza un control de los pichones en un nido artificial. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


Un pareja de Periquitos de El Oro en hábitat típico. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


Un pichón del Periquito de El Oro bien desarrollado. Autor: Universidad de Freiburg/MECN


Los Periquitos de El Oro se encuentran en áreas con bosque y pastos. Autor: Petruss