
La importancia de que tu loro sea independiente. Parte I
Escrito por: Leticia Muñoz Sánchez¡ No hagas de tu presencia su necesidad !
Los loros son aves dotadas de una inteligencia sorprendente, inteligencia que, con frecuencia, les hace destacar entre otros tipos de aves y que, junto a otros factores, colabora en hacer de ellas, de las aves más llamativas y populares.
A menudo pasa que subestimamos la inteligencia de estos y no nos damos cuenta de que con ella no solo nos sorprenden gratamente, sino que también nos pueden manipular para conseguir lo que quieren y saben muy bien cómo conseguirlo si no sabemos actuar.
La inteligencia no es solo siempre, algo positivo del loro, ni tampoco es simplemente relacionar situaciones con palabras o realizar trucos, la inteligencia va mas allá de eso y las hace ser aves muy complejas.
Si damos lugar a ello, la inteligencia de nuestro loro es algo que nos puede afectar negativamente tanto a nosotros como al loro, que a causa de una incorrecta o mala educación, recurre a ella para conseguir de nosotros lo que quiere.
¿ Que tiene que ver la inteligencia con que nuestro loro sea dependiente?
Mucha, realmente mucha. La inteligencia es el principal factor involucrado en que nuestro loro, por nuestra culpa directa o indirecta , ponga su inteligencia en " acción" para poder conseguir lo que pretenda de nosotros, buscando la forma de atraernos y de entre ellas de con una manera perjudicial que haga efecto, y, tanto para el loro como para nosotros, esta necesidad para atraernos es a causa de una excesiva dependencia hacia nosotros.
Que nuestro loro sea independiente es importante porque lo contrario, la dependencia hacia las personas, dará lugar a un loro centrado en nosotros y no apreciará ni valorará otros medios de entretenimiento e inclusive en un futuro a otros loros, y lo pasará mal cuando , centrado en lo que quiere ( el dueño…) no pondrá intención alguna en otros ejemplares ni buscará sus atenciones como así, tampoco buscará llamarles la atención…y se sienta “ solo”.
El loro dependiente de su dueño.
Todos saben que el loro cautivo necesita atenciones de las personas para satisfacer sus necesidades de alimento, agua…. que tenemos que mantener sus jaulas limpias y preocuparnos de que se encuentren correctamente atendidos y en caso de mantenerse solos sin otro u otros loros, poder dedicarle un tiempo para interactuar con él, pero lo que no debemos hacer es acostumbrarlos durante un tiempo ( ej. Vacaciones. ) a estar constantemente con ellos y después ( ej. días laborales ) no podamos estar con él como le hemos acostumbrado, porque creamos un loro dependiente de nuestra compañía que sufrirá nuestra ausencia al no encontrar mejor forma de pasar el rato.
El loro dependiente es el resultado de una mala educación, y aunque no nos demos cuenta y no sea la intención, son bastantes los casos de loros dependientes de sus dueños ( especialmente si se mantiene solo un ejemplar ) porque las personas que no son conscientes de lo que va a suponer esta dependencia, tienden a sobrecargar a su loro de atenciones innecesarias, manteniendo horarios de salida irregulares y descontrolados, dejándoles muy poco tiempo a solas por la emoción que supone la " novedad" ,la alegría de la llegada de un nuevo inquilino y la " gracia" que nos hace.
El loro ( que si fue educado correctamente en su proceso de destete hasta su venta , en caso de ser papillero o en caso de que fuera criado por sus padres ) que antes se entretenía de otras maneras, se acostumbra a una presencia constante de las personas y a unos horarios de salida muy inestables y variados en cuanto a tiempo. Al loro le agrada esto y provocamos que nos vea como algo que no les pueda faltar en ningún momento y deshecha otras maneras de entretenerse inclusive olvidándolas, convirtiéndose nuestra presencia en lo prioritario para ellos.
La vida da muchos cambios y lo que en días de fiesta podemos permitirle al loro en cuanto a atenciones, en días laborales esto no puede ser de la misma manera y el loro dependiente lo nota y le afecta porque nota nuestra ausencia. Si tenemos actualmente mucho tiempo que dedicarles, tampoco vamos a saber si el día de mañana será así y tenemos que prevenirnos de todo.
En sus ratos de soledad el loro dependiente no aprovecha sus juguetes como debería ser e incluso no come tanto como debería porque le falta algo indispensable que hemos provocado, nosotros.
No se entretiene y se muestra apagado, o por el contrario puede volverse hiperactivo porque nuestra ausencia le provoca ansiedad, estrés.
El dueño dependiente de su loro.
El loro dependiente puede dar lugar a un dueño dependiente. ¿ cómo ?
El loro dependiente nos necesita y aunque son inteligentes, su inteligencia no les permite razonar y se limitan a valerse de ella para cubrir lo que para ellos es o hemos hecho que sea, una necesidad.
Entonces, empieza la inteligencia del loro a jugar su papel, buscando maneras de lograr lo que quiere.
El loro se da cuenta que, casualmente y tras un comportamiento que nos resulte desagradable, acudimos para que deje de efectuar ese comportamiento negativo. En ese preciso momento el loro relaciona esa conducta con lograr lo que desea.
Es entonces cuando el dueño no se explica por qué su loro se ha vuelto así y se desespera por no entender la situación, por la incomodidad, por no saber remediarlo.
El loro está teniendo un mal comportamiento que es perjudicial para el loro y para el dueño preocupado ( ej. picaje ) pero tambien puede perjudicar a otras personas ( ej. gritos ) y desesperadamente y como única y fácil manera de hacer cesar al animal, acudimos a él, dándole lo que está buscando, nuestra presencia.
El problema está en que no siempre vamos a poder permanecer al lado de nuestro loro como el loro pueda desear y el comportamiento negativo lo efectuará en el momento que quiera reclamar lo que sabe cómo conseguir.
Entonces, si no viene el dueño, viene otra persona que habite en el hogar para darle lo que busca, o una vez que se canse viendo que no logra lo que quiere, aparecemos nosotros, el loro hace un nuevo intento para atraernos con su comportamiento negativo y aparecemos inmediatamente, o si no, si vemos que el comportamiento perjudica a otras personas cuando no estamos, en caso de gritos por ejemplo, optamos por hacerle pasar días de oscuridad, viendo la luz las veces que le cambiemos de comida o estemos nosotros con él, hay gente que opta por esto, ve que surte efecto y no se preocupa por más, cuando está empeorando la situación del loro y olvidándonos de su bienestar. Ese caso se da en personas desesperadas con el comportamiento del loro que pasan a olvidarse de él para estar obsesionados con los problemas que de.
Indirectamente nos hacemos dependientes del loro, centrados en él porque queremos remediar ese comportamiento, porque estamos preocupados cuando no estamos en casa, porque cuando estamos en casa estamos con el loro... recaemos en el error constantemente, fomentar el mal comportamiento premiándolo con nuestra presencia, que es su más deseado premio.

