
TENENCIA RESPONSABLE DE UN LORO RECORTADO.
La decisión de recortar las plumas de las alas a un loro o dejarle el vuelo completo, no es fácil. Debemos valorar pros y contras, y hacer una elección responsable. El recorte implica una vida más sedentaria para el loro, la cuál debemos evitar a toda costa.

Lo ideal es que proporcionemos a nuestro loro una serie de ejercicios para que no pierda musculatura en sus alas y se encuentre en plena forma.
A continuación, voy a detallar una serie de ideas practicadas con mis loros cuando han estado recortados, aunque lo esencial es que vosotros mismos observéis a los vuestros a fin de seleccionar los más adecuados para ellos e incluso se os ocurran otras diferentes según sus propios gustos.
En primer lugar diferenciaré dos partes que me parecen importantes, como son : la adaptación de la jaula y el entorno y otros aspectos.
La adaptación de la jaula.
Como ya sabéis, el enriquecimiento ambiental es muy importante para la vida en cautividad de un loro.
El organizar estratégicamente las perchas, comederos, juguetes etc nos puede dar muchísimo juego a la hora de estimularlos a buscar comida , alcanzar su juguete favorito o incluso conseguir un premio.
Las jaulas comerciales que hoy en día podemos encontrar, a mi modo de ver, son demasiado cómodas para los loros, pues disponen de una percha y a los lados su comedero y bebedero, por lo que cuando tienen hambre tan solo deben dar unos pasos para conseguir comida, cuando en libertad emplean la mayor parte de su tiempo en ello, volando cientos de kilómetros.

Personalmente, no sigo esa distribución y coloco los comederos de diferente forma al igual que cambio las perchas y/o juguetes cada cierto tiempo. Por ejemplo, alguno de mis loros tienen su comedero casi en el suelo, por lo que deberá bajar trepando cuando tenga hambre; y el bebedero en la otra punta de la jaula, el cuál para alcanzar, deberá pasar por alguna percha basculante.

Los columpios o perchas inestables también nos pueden ayudar (de hecho recomiendo disponer siempre de uno) a incitarlos a ejercitarse.

Como dije anteriormente es necesario que observemos a nuestro loro, que lo conozcamos, y si observamos que le gusta colgarse un juguete concreto y aletear/pelear con él, lo seleccionemos y coloquemos de forma estratégica para que el alcanzarlo no sea fácil.
El uso de portapremios, también nos puede ayudar, así como el simple hecho de colgar por ejemplo un trozo de nuez envuelto en papel, el cual deberá coger mientras se sostiene en una percha de cuerda.
Recomiendo guardar ideas e intercambiarlas cada cierto tiempo, ya que ponerlas todas a la vez, podemos caer en una sobreestimulación llegando a que nada le sorprenda ni motive y ese no es nuestro objetivo principal.
El entorno y otros aspectos.
Consideraremos entorno a todo lo que rodea al loro independientemente de su jaula, es decir parque de juegos, momentos de baño etc
El parque de juegos es muy importante, debido a que será el lugar donde más pase tiempo fuera de la jaula, jugando a su antojo con sus cosas. A elección personal, por mayor disfrute de las aves, prefiero los parques que nosotros mismos podemos hacer a los comerciales, pero soy consciente que esto a veces no es posible, por lo que un parque comercial adaptado puede ser muy útil también.


El uso de cuerdas(las más adecuadas son las de algodón y de pita, OJO! es importante revisar que no se deshilachen, pues nuestro loro podría tener un accidente) anudadas de diferentes grosores, cadenas de plástico, ramas naturales perfectamente desinfectadas, libres de cualquier compuesto químico y asegurándonos que no son tóxicas(podemos usar pino, naranjo, eucalipto...) nos puede ser de gran utilidad para comenzar a montar nuestro parque.

Colocaremos todo de forma estratégica para que estimule a nuestro loro a saltar de una cuerda y/o rama a otra para desplazarse, y colgaremos de ellas cosas que le resulten atractivas.

Yo misma observé, que en el momento de bañar a mis loros, les encantaba aletear al recibir el agua, por lo que en vez de hacerlo dentro de la jaula donde no pueden aletear con soltura, los baño fuera de ella.

El resto de nuestra casa nos puede ayudar a mantenerlos en forma; por ejemplo a mi Guacamayo le encanta hacer volteretas en la mámpara de la ducha, mientras que a mi Amazonas Aestiva le apasiona pasear por encima de ella de punta a punta.

El suelo del pasillo también nos puede ser útil si a nuestros loros les gusta, haciendo que caminen un ratito cada día.

Igualmente podemos poner algunas pelotitas para que las persigan e incluso unas semillas dispersas para que las vayan buscando entre los juguetes.

A los loros que no les guste el suelo, podemos emplear una mesa larga.

Por otro lado, un ejercicio sencillo es el de hacerlos aletear sobre nuestra mano durante unos minutos. Esto podemos hacerlo a lo largo del día en pequeños intervalos.

En conclusión, elegir recortar a nuestros loros no tiene porque ser más o menos bueno que mantenerles el vuelo largo, siempre y cuando se haga de manera responsable para la salud de nuestro loro y se actúe en consecuencia.
El mantener un loro recortado en forma, requiere de muchísima dedicación en la cuál la tarea principal es observarle y proporcionarle juguetes y ejercicios que le inciten a moverse, evitando una vida sedentaria (con los problemas de salud que esto puede conllevar) siendo este nuestro objetivo principal.
Escrito por: Sandra Alarcón
Agradecimientos a David por algunas de las fotografías.

